Nuestro proyecto

VICA contiene el nombre de un barrio situado en la ciudad de Avellaneda, primer cordón del conurbano; pero también remite a una de las familias que lo habitaron desde las primeras décadas del siglo pasado.
Los pretenciosos vecinos de ese barrio habían decidido otorgarle un mote ampuloso, como si se hubiesen sentido autorizados a resumir, en dicha designación, a la nación toda. Lo llamaron: Villa Argentina.

La letra que abre (V) y la que cierra (A) el que nosotros elegimos para nuestro emprendimiento aluden al ostentoso nombre de esta barriada popular. En 1948, Guillermo Rodríguez había mudado su tienda a la calle Salta y la bautizó como La mimosa, en honor de su única hija.

La Negra, compañera inseparable de Guillermo, le aportó, a ese lugar, un aura muy especial, una mística tan silenciosa como invasiva. Las vocales centrales de VICA (IC) son las iniciales de su nombre: Irma Cominiello.

Allí mismo, en ese local legendario asediado por los fantasmas persistentes de aquellos tiempos, hoy se erige, igualmente orgullosa, nuestra Tienda de Libros.
Con VICA, intentamos sintetizar el espíritu comunitario del barrio, pero también los espectros invencibles del abuelo Guillermo y de aquella morocha hermosa que le dieron vida.

Nuestras intenciones son tan osadas como las que se plantearon los primeros pobladores de Villa Argentina.

Nos proponemos recuperar, en ese pequeño espacio conurbano, las voces de quienes lo conmovieron con sus pasiones y ocurrencias cotidianas; procuramos acoger los léxicos más actuales de quienes aún transitan por las callecitas gerlianas; y finalmente, buscaremos atraer los más diversos repertorios de todos aquellos y aquellas que, desde tantos otros lugares, deseen compartir las emociones y los delirios de la comunidad VICA.

En síntesis, nuestra Tienda de Libros pretende constituirse como una síntesis preñada de hospitalidad plebeya, lenguajes populares, pasiones comunitarias y deseos compartidos por un pueblo en permanente construcción.

Claudio Véliz (Director) y Carlos Zeta (Editor).


Carlos Zeta

Ha sido (y sigue siendo) sobre todo, quemero. Afirma, sin titubeos, que (casi) todo lo aprendido se lo enseñaron los potreros en los que soñaba con los pies. Además, estudió filosofía y alguna que otra cosa relacionada con las áreas de cultura y comunicación.
Es docente y editor y dirige la editorial de una universidad pública argentina.
En su calidad de
publisher es asesor de editoriales independientes.
Tiene una hija, que se llama Paula y que es —según sus palabras— lo más mejor del mundo entero.
Ha escrito capítulos de libros,
papers para diversos proyectos de investigación académica, y un impreciso —pero abundante— número de artículos sobre sus temas de interés.
Es director de la revista cultural
Orillera y del capítulo Tucumán de la Revista Zoom.
En breve se publicará su primer libro:
Lluvias. Aguadébiles de la vida cotidiana.


Claudio Véliz

Más conocido como Nino, nació y creció en una barriada popular situada en el primer cordón del conurbano, y denominada: Villa Argentina.
Allí sigue viviendo, rodeado por los conspicuos habitantes de la villa y los delirantes personajes que solían animar el club del mismo nombre.
Hincha del Rojo “desde el día en que nació”, hoy su travesía transcurre entre los arrabales gerlianos y tres universidades públicas: la UTN, la UNDAV y la UBA.
Es docente, investigador y director general de cultura y extensión universitaria.
Ha escrito dos libros y varios capítulos para otras tantas publicaciones físicas y digitales.
Participó, como expositor, en numerosos seminarios, congresos y jornadas tanto en Argentina como en Chile, Perú y México.
Suele publicar sus artículos de divulgación en
La Tecla Eñe; La Tela; Tiempo Argentino y El Cohete a la Luna.